Cómo no hacer nada

Resistirse a la economía de la atención

Tapa blanda, 304 páginas

Idioma español

Publicado el 31 de marzo de 2021 por Ariel.

ISBN:
978-84-344-3342-7
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(2 reseñas)

En un mundo en el que nuestro valor está determinado por la productividad y el rendimiento, la acción de no hacer nada puede ser nuestra mayor forma de protesta. Así lo argumenta en esta obra Jenny Odell, quien cuestiona de manera radical la capitalización de nuestro tiempo, la rentabilización de nuestra atención y el estado de impaciencia y ansiedad en el que vivimos.

Marcados por la lógica invasiva de las redes sociales y el culto a la marca personal, hemos olvidado lo que significa la inactividad. Desde esta perspectiva, «no hacer nada» es ganar tiempo para nosotros mismos, ser contemplativos y ejercitar la percepción, recuperar el nexo con la realidad física y encontrar modos de relacionarnos de los que no se beneficien ni las empresas ni los algoritmos. Lejos de la antitecnología, Cómo no hacer nada es un manifiesto contra el discurso de la eficiencia y el tecnodeterminismo, un ensayo …

1 edición

No es lo que esperaba pero no defrauda.

No me esperaba un libro así tanto para bien como para mal. Aunque su titulo habla de la economía de la atención y su sinopsis hace bastante hincapié en las redes sociales, estas son solo una parte bastante pequeña del libro en la que me hubiera gustado una mayor profundidad.

Por otra parte como ya dejé en un comentario anterior me cuesta empatizar con algunos aspectos vitales o culturales de los estadounidenses y ciertos capítulos se me hicieron pesados pero he podido sacar cosas en claro, Jenny escribe bien, tiene amplia bibliografía y acude a algunos referentes que aunque ya conocidos siempre son, desde mi punto de vista, importantes en este tema de la atención, el conocimiento y disfrute del medio o incluso la propia libertad.

Resistirse a la economía de la atención

Sin valoración

El subtítulo de este libro marca la línea a desarrollar. Empecemos por el concepto de utilidad y valor monetario. Hagamos frente a todas esas actividades, más allá del imprescindible trabajo, que pueden resultar útiles. "¿Útiles para qué?" --se pregunta Chuang Tsé--, la estrechez de una palabra en el mundo actual y sus sinónimos: éxito, productividad, en la lógica capitalista. Más bien vivimos abrumados y abducidos por todo lo contrario: "hoy estamos anegados de palabras inútiles, en cantidades ingentes de palabras e imágenes. La estupidez nunca es muda ni ciega" (Gilles Deleuze), y era 1985 cuando lo escribió... Si tenemos que "salirnos de la máquina", Jenny Odell no propone exiliarnos en medio del campo, sino usar los espacios públicos como jardines o bibliotecas, lugares no comerciales donde no se exige nada para acceder a ellos, y donde se puede hacer cualquier cosa. Las redes sociales nos roban el tiempo y nuestra …